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Flujo 4D: el Dr. Javier López-Opitz muestra cómo la resonancia cardíaca permite ver la sangre en movimiento
En la Diplomatura Universitaria en Imágenes Cardiovasculares de Bioimágenes, el especialista del INCIC presentó un caso que demuestra la utilidad clínica del flujo 4D para estudiar cardiopatías congénitas sin procedimientos invasivos.

Una ecocardiografía de rutina en una persona de 25 años reveló un ductus arterioso persistente: una conexión entre la aorta y la arteria pulmonar que normalmente se cierra en los primeros días de vida. Con ese caso, el Dr. Javier López-Opitz, cardiólogo del INCIC, mostró el viernes 9 de octubre de 2026, en la Diplomatura Universitaria en Imágenes Cardiovasculares de Bioimágenes, la utilidad clínica y el impacto real del flujo 4D, una técnica de resonancia cardíaca que permite diagnósticos avanzados sin procedimientos invasivos en cardiopatías congénitas.
Ver la sangre en movimiento
Tras la ecocardiografía, el estudio se completó con una resonancia cardíaca para responder tres preguntas: cuánta sangre pasa por esa conexión, cómo están el tamaño y la función del corazón, y si existen otras alteraciones asociadas.
El flujo 4D registra cómo circula la sangre dentro del corazón y los grandes vasos durante cada latido, en tres dimensiones. Así permite medir cuánta sangre se desvía por el ductus sin necesidad de un cateterismo.
El Dr. López-Opitz presentó además una comparación del mismo análisis realizado con dos programas de procesamiento distintos.